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viernes, septiembre 11, 2009

GIGANTES Y CABEZUDOS

por José Luis García. (A Norberto Beberide, “in memoriam”)/ El jolgorio de aquellos mediodías en la Villa no parecían ir con él pero, invariablemente,… un año sí y otro también… cada 13 de septiembre, Norberto Beberide apoyaba su corpulenta osamenta en uno de los arcos de la Plaza, entre su Confitería y la Tienda de Muebles, para observar el paso de una de sus obras; aunque él, en su sempiterna modestia, no le diera nunca la más mínima importancia. Muchos años después, un buen número de villafranquinos le seguimos agradecidos por haber restaurado pacientemente una de las más importantes señas de nuestra identidad: nuestros Gigantes y Cabezudos.

La centenaria tradición de los Gigantes es ya legendaria entre todos aquellos que hemos nacido a orillas del Burbia y el Valcarce. Pocas cosas hay en la Villa que conciten tanta unanimidad. Mayores y niños; ricos y pobres; habitantes de “La Cábila, “El Campo Bajo” o “La Pedrera” y “El Castillo” nos hemos emocionado y seguimos emocionándonos con esa magnífica visión de observar como, pasadas las 11 y media la mañana, cada 13 de septiembre, Don Quijote, Sancho Panza, Dulcinea, Doña Inés, El Moro, El Cid y el más reciente Soldado Mechero hacen su aparición, en la explanada superior de San Nicolás, rodeados de los inseparables y alborotadores Cabezudos. Desde ese preciso instante, el ambiente se electriza, inflama el espíritu y pone los pelos de punta hasta el estremecimiento.

Acompañados por el incesante volteo de las campanas, los protagonistas de tantas emociones y recuerdos esperan pacientemente, como lo han hecho desde el año anterior, hasta las 12 en punto, hora en la que, con la ayuda de las bombas y el sonar de gaitas, tambores y bombos recitando el emocionante “palillos de madeira”, bajan majestuosos de su hogar habitual para recorrer calles y plazas anunciando que “El Cristo”, nuestra Fiesta, ha llegado un año más y ellos, con sus bailes, están ahí para alegrárnosla.

Como si de un encantamiento colectivo se tratase, muchos habitantes de la Villa echamos a andar tras ellos y no los abandonaremos hasta que vuelvan a reposar en su refugio. Esas pocas horas nos servirán para olvidar penas, reencontrarnos con amigos y conocidos, repasar una y otra vez su hermoso y singular porte y agradecer a los “bailadores” que, un año más, ejerzan el complicado compromiso de hacernos dichosos a muchos villafranquinos.

Lejos, muy lejos queda ya el tiempo en que Gonzalo Magdalena emprendiera la labor, allá por los mediados del siglo XIX, de modelar nuestros primeros Gigantes (El Cid y doña Jimena; figura ésta que los habitantes de la Villa rebautizaron pronto como doña Inés)… Más cercano, mucho más cercano a nuestro recuerdo está la época en que Norberto Beberide se puso manos a la obra y restauró y completó con primor nuestros Gigantes y Cabezudos, esos personajes entrañables que permanecen indelebles en la memoria colectiva de la Villa y nos hacen revivir la ilusión de la niñez.

Todos los años, cada 13 de septiembre, cuando los Gigantes y Cabezudos hacen su entrada en la plaza, mis ojos se vuelven de forma automática hacia los arcos de los soportales donde estuvo la tienda “Muebles Beberide” esperando ver, allí apoyado, al polifacético artista y excelente persona. La desilusión llega pronto: Norberto hace años que nos dejó… aunque, a decir verdad, tampoco nos ha abandonado del todo porque su espíritu y recuerdo siguen presentes en esos peculiares Gigantes y Cabezudos que bailan y corretean para hacernos felices a todos los villafranquinos.

Que paséis unas felices fiestas. José Luis García/retratos de una época

martes, mayo 26, 2009

De nuevo en El Camino.

El año pasado nuestro reto fue el tramo final. Desde la Puerta del Perdón de Villafranca hasta la Puerta del Perdon de la Catedral de Santiago. Este año, por el contrario, en la ya habitual compañía de mis dos amigos "sarrios" (rebecos) pirenaicos, ha tocado comenzar por el inicio, por Roncesvalles, en los campos donde un conglomerado de pueblos hispanos aniquilaron la retaguardia de los ejércitos de Carlomagno, surgió el mito de Roldán y se oyó el trágico gemido del Olifante. Tierras de leyenda para una nueva y enriquecedora experiencia que ha culminado, una semana después, en las ricas y acogedoras tierras de La Rioja.; Sentidos en el Camino. La pregunta inicial de siempre: ¿serás capaz?.
Las disimuladas miradas de los pasajeros del metro a tu bordón. Lo mucho que pesa la mochila. El tranquilo viaje en tren leyendo unos periódicos que caerán en el olvido durante los próximos días. El reencuentro pamplonica con unos espárragos que, de tanto calibre, se salen del plato. La llegada a Roncesvalles. Continúa la incertidumbre: ?¿serás capaz?? . La misa y posterior bendición de los peregrinos, en latín, en la Colegiata de Roncesvalles atestada de alemanes, franceses, holandeses y españoles. El toque exótico compuesto por un neozelandés errante, un joven argentino al que traicionaron sus piernas en la quinta etapa, un israelí en busca de respuestas interiores a los sentimientos encontrados que vive su país y un japonés de 70 años que ha recorrido cinco veces el espiritual Camino de Kumano de Japón a una media de 40 km diarios (o sea, el doble de la habitual). La pequeña y hermosa Capilla de Santiago en Roncesvalles y el "Silo" de Carlomagno. La inquietud de la noche anterior a comenzar a andar. Los inolvidables bosques de hayas, pino y robles del pirineo navarro. [artículo completo]

miércoles, abril 15, 2009

Un "hasta siempre"

por garciaberciano: Estimados amigos. Ha pasado ya mucho tiempo desde que, en aquél ya lejano otoño de 2005, el administrador de este blog, insistiera para que fuera dejando por escrito retazos de la memoria, recuerdos y vivencias de la infancia, en esta hoja virtual. Ahora, transcurridos ya casi cuatro años y cerca del centenar de relatos, toca ir pensando en "pasar página”, como se dice ahora. Durante todo este periodo, mi máxima preocupación ha sido evocar apuntes y situaciones de mi querida y siempre añorada Villa y de sus personajes más entrañables sin ofender a nadie. Por eso, pido disculpas por si en alguno de los escritos agravié o deshonré sin intención la memoria de alguno de nuestros vecinos o conocidos. En el fondo, bien lo saben aquellos que han seguido estos relatos desde el principio, nunca hubo, aunque haya parecido en algún momento, intención de insultar o denigrar a nadie. Pido público perdón, pues, si alguien se ha sentido ofendido.
Repasando estos trazos personales sobre los años 60 en la Villa me he dado cuenta que contienen numerosas lagunas: unas veces fruto del olvido… en otras ocasiones ante la incapacidad emocional para describir personas y situaciones: ¿Cómo describir en un folio la rica y compleja personalidad de Ramón “Mon Cagaleta”, Enrique Senra “Ranguiñas”, Manolo Blanco “Canteiro” o nuestro componedor de paraguas y arreglador de perolas “Perjuicios” y el siempre entrañable y recién fallecido Domingo Rebollal;… ¿es posible reducir a unas líneas la caleidoscópica genialidad artística y humana de Norberto Beberide , al que tuve la suerte de conocer y visitar en su estudio mientras, incansable, creaba su particular visión sobre “El Quijote”?... Otras muchas situaciones y personas han quedado, lógicamente, escondidas en el ámbito privado.Y ahora me vais a permitir una licencia más personal ya que no quiero dejar pasar la ocasión para recordar aquí la ausencia de dos íntimos amigos que el destino nos ha arrebatado en este tiempo y cuya falta sigue pesando como una losa en nuestro ánimo. Ellos son Emilio Rodríguez Ursinos “Milo” y Carlos Fernández “Carolo”. Gracias a los dos por vuestra amistad y por las horas vividas juntos, regalos vitales e imborrables para el que esto escribe.
Retratos de una época” echa el cierre. Ello no supone, como no podía ser de otro modo, el fin de mi colaboración con Miradas3. Os adelanto que, de acuerdo con el administrador de este blog, una nueva sección está ya “en cocina”.
Gracias a todos.
José Luís García, garciaberciano.

domingo, abril 12, 2009

Retratos de una época

  • “El invierno no es pasado, mientras Abril no ha terminado”.
    Sin llamar. Casi de forma sorpresiva, la primavera se colaba por las rendijas de nuestras vidas. Sólo los mimosos en flor y la vuelta de las primeras golondrinas indicaban que el invierno se batía en retirada para dejar paso a un tiempo nuevo… Como compañía a este nuevo ciclo vital, allá por mediados de marzo, no tardaría en llegar el esplendor de los almendros, cerezos y manzanos vestidos con sus mejores galas.
    PRIMAVERA [por garciaberciano...]
    La tristeza del largo invierno daba, por fin, sus últimos coletazos. Como todos los años, la estación fría se había hecho interminable: los días cargados de clases daban paso a unas noches carentes de atractivo alguno, si exceptuamos las escasas y, la mayor parte de las veces, ilegales escapadas a los soportales de La Plaza para echarse alguna partida de chapas, jugar al “burro”, “a la una anda la mula” o al “pañuelo”.[+ en miradas3-retratos de una época]

martes, marzo 31, 2009

retratos de una época-

  • "TIEMPO DE PASIÓN".[por garciaberciano...]Las velas encendidas y enfundadas en “paravientos” de papel de celofán o tulipas más sofisticadas. Las amenazas con ir a parar a la “caldera de Pedro Botero” para toda la eternidad. El “arroz amarillo” con conejo del Domingo de Ramos. Los escapularios de los “ofrecidos”. El “lavado de pies” a los más débiles en La Colegiata. El chocolate con churros después de “El Santo Encuentro”. La visita a las iglesias ornamentadas en la tarde de Jueves Santo (“Las Estaciones”). Las partidas a “la peonza” sin que se te llenara la cuerda de barro. El sincronizado balanceo de los pasos. Las golosas “torrijas” de pan, leche, huevo y canela. El brazo articulado de nuestro siempre reverenciado “San Juanín”, la imagen preferida por la gente menuda generación tras generación. El cucurucho de patatas fritas de Pepe “Pájaro”. El inacabable Sermón de las “Siete Palabras”. Las rondas de “limonadas”. El siempre solemne Santo Entierro del viernes por la noche y la sobrecogedora urna de cristal con el Cristo muerto escoltado por la guardia civil. El alegre volteo de campanas del domingo de Resurrección. La ansiosa espera del paquete de avellanas que Lisardo traía siempre, como regalo, de la festiva Pascua de Cacabelos .[+ en miradas3-retratos de una época]

jueves, marzo 12, 2009

Retratos de una época-

  • [...]En los últimos días de enero o a comienzos de febrero, antes que comenzasen las tareas agrícolas de la ya cercana primavera, en Viaríz, llegaba a las manos del abuelo Inocencio la alquitara para hacer el aguardiente.Todo un rito comunal que los vecinos se iban pasando unos a otros en los estertores del invierno para tener “carburante casero” el resto del año.Con la alquitara abierta y una buena base de “xarmento”, el abuelo vertía el “bullo” y los garrafones de vino precisos, sellando finalmente la pota con una mezcla, si no me falla la memoria, de agua, harina y “salvao”. Así, con la paciencia debida, comenzaban a caer “postura” tras “postura” de aquél exótico destilado en un laborioso trabajo al que Inocencio no le quitaba ojo como buen supervisor, durase el tiempo que durase toda la operación.El carácter explosivo de los resultados del alquimista de “Casa Soutín” lo puede constatar la siguiente anécdota que paso a relataros.[+ en miradas3-retratos de una época]

martes, febrero 24, 2009

retratos de una época-

  • “Esta tarde hay clase. El que no venga y se disfrace o vaya al baile estará en pecado mortal”.
    por garciaberciano/El mensaje de las monjas era claro y contundente. De hecho, yo salía siempre del colegio con el alma encogida por aquella amenaza que, pese a repetirse año tras año, nadie atendía. Camino de casa, mi interior se debatía entre la advertencia eclesiástica y la satisfacción de disfrutar de una tarde sin clase, con desfile de “Mascaritas” por la Plaza y visita incluida al “baile infantil de Carnaval” en “El Mercantil”.
    La Villa se daba, tal día como hoy, un respiro en el largo y crudo invierno. Durante las semanas anteriores no se hablaba de otra cosa. Los preparativos del Carnaval se envolvían siempre en un halo de misterio. Los operarios de la Sastrería Lisardo eran, para mí, el mejor termómetro: ante mi insistente pregunta a todos ellos para que me dijesen de qué se iban a disfrazar ese año, todos ponían “cara de póker” y se acumulaban las mentiras o medias verdades: “no sé todavía”;… “yo este año no me disfrazo”;… “¿para qué lo quieres saber?”...
    Sea como fuere, lo que sí observaba es que, en los días anteriores, muchos de ellos se quedaban a coser o planchar, fuera de su habitual horario laboral, prendas y ropajes que no veía el resto del año por la sastrería…. Y es que, amigos míos, en contra de los rigores sociales al uso marcados por el Régimen de aquella época, Villafranca (creo haberlo contado ya alguna vez) era una de las escasas poblaciones españolas donde el Gobernador Civil permitía a sus gentes ir completamente enmascaradas en Carnaval. Eso le daba un aliciente especial a la fiesta. No ser reconocido era una de las premisas y principal objetivo de cualquier disfrazado.
    El martes de Carnaval era una “semi-fiesta” no declarada en la Villa. Tiendas y comercios funcionaban a medio gas y, más pronto que tarde, echaban el cierre para ir llenando de colorido La Plaza…. Desde las cinco, los protagonistas éramos los niños… la noche era territorio exclusivo de los mayores. Los dos focos principales focos de atención eran, además de la calle, los bailes de disfraces de “El Mercantil” y “El Casino”. Buenas orquestas, mucho ambiente festivo, “confeti” a mansalva, máscaras de cartón compradas en la imprenta Nieto y disfraces, multitud de disfraces –unos más elaborados, otros hechos sobre la marcha con lo primero que caía a mano-… todo valía para una población que, desde siempre, ha vivido el Martes de Carnaval como una de las fiestas grandes del año. [+ en miradas3-retratos de una época]

lunes, febrero 16, 2009

Retratos de una época-

  • ALBORADA
    por garciaberciano/ El canto de los gallos en el “cabanal” y el alegre gorjeo, anunciando un nuevo día, a cargo de pardales, “paporrubios” y cochorros en la higuera y el cerezo cercanos a la casa de la abuela Olimpia y el siempre recordado herrero Belarmino, eran las primeras señales de bienvenida de un nuevo día. Viaríz, el pueblo de los García y los Sánchez, estaba ya a punto para conmemorar, un año más, la Fiesta del “Sanamede”.
    En la tarde anterior, Emérita, mi madre, mi hermano y yo (a mi padre le tocaría seguir en la sastrería hasta el día siguiente) , pertrechados con las mejores galas, nos habíamos trasladado al “Stop” para coger el “camión de los obreros” que nos llevaría a nuestro destino a través de una carretera que tenía, desde la curva del Mirador de Corullón, más de pedregal que de vía de comunicación.
    El citado camión recogía a muchos vecinos de Hornija, Viaríz, Cadafresnas, Melezna, Los Mazos y Moral que durante la semana dejaban su esfuerzo en minas y otras obras o fincas por todo el Bierzo y regresaban, el sábado por la tarde tras la jornada laboral, a pasar unas horas con sus familias. [+ en miradas3-retratos de una época]

lunes, febrero 09, 2009

El Trasgo Berciano-

  • Buenassss, después de unos dias con un gripazo de aupa que me ha tenido entre caldos y mantas toda la semana. La fiebre me ha jugado estos días malas pasadas. Un ejemplo podría ser el no encontrar algo que tu cabeza dice haberlo dejado en un sitio determinado. Lo vás a buscar y no está. Busca y rebusca... y nada. Al final lo que buscas lo encuentras pero en un sitio diferente y, perplejo, aseguras categórico para tí mismo: "yo, eso no lo he dejado ahí".
    Esto me ha hecho recordar a un personaje mitológico, enredador y "coñero" de las aldeas bercianas (y del que se habla también en otras regiones del norte peninsular). Son los famosos "Trasgos". Hace unos meses cayó en mis manos un curioso libro, obra colectiva de varios autores, titulado"Bierzo Mágico".
    En esta obra colectiva, José A. Balboa de Paz, un estudioso de todo lo berciano hizo un apartado dedicado a "Mitología Berciana" y en él reflejó el carácter del EL "TRASGO" BERCIANO . [+ en miradas3-retratos de una época]

domingo, enero 04, 2009

retratos de una época-

  • Enero de 1.962
    Salvo la noticia de que un astronauta ruso, un tál Yuri Gagarin, había sido el primer hombre lanzado al espacio, yo vivía, a comienzos de 1962, ajeno a todo lo que acontecía en el mundo. Mis intereses y prioridades no pasaban por estar al tanto de la construcción, meses antes, del "Muro de Berlín"; la elección de John F. Kennedy como nuevo presidente de Estados Uunidos o el nombramiento de Hassan II como Rey de Marruecos; no sabía que en la España del "generalísimo" había comenzado a extenderse el pluriempleo como método de supervivencia para "llegar a fin de mes"; tampoco me había enterado de la muerte de Ernest Hemingway y Gary Cooper, ni que la atractiva Sofía Loren y Charlton Heston rodaban en Almería la película "El Cid"...ni siquiera había considerado como una preocupación que el tan nombrado en casa jugador de fútbol Kubala hubiera anunciado su "retiro de la práctica del balompié"... A lo sumo, junto a la hazaña del ruso Gagarin, mi mayor contacto con la realidad (además de ir al colegio, hacer los deberes y jugar todo lo posible y más) vino de la mano de mi padre quien, un buen día a la hora de comer, todo serio, nos dijo:

    -He leído que han inventado un "paño" que no necesita plancharse. Le llaman "Tergal" y se seca en un "santiamén". Creo, Emérita, que con lo "xostros" y cómodos que somos los humanos, terminaremos haciendo en la sastrería más trajes de esta nueva tela que de los habituales de pana, mahón o lana. Ya lo verás.... [+ en miradas3-retratos de una época]

jueves, diciembre 18, 2008

retratos de una época

  • Pax hominibus bonae voluntatis
    Los días cortos y las largas noches.La escarcha al amanecer. Las ansiadas vacaciones.La búsqueda de musgo por el monte para instalar el Belén. La inspección detallada, en la imprenta "Nieto", de las figuritas de barro para comprar una nueva (una sola al año ¿eh?). La emoción de escuchar por la calle el "canto" de la lotería por los niños de San Ildefonso. El turrón "blando" y el turrón "duro". La reiterada visita a los escaparates de juguetes. Los villancicos a todas horas. La petición del aguinaldo por las tiendas. La meditada y complicada elaboración de la carta a los Reyes Magos. ¿Quién es ése tál Papa Noel de la tarjeta de navidad que nos envían los tios emigrados a Francia?. El brasero en la mesa camilla con carbón de leña. La recolocación, por enésima vez, del ángel que se caía siempre del portal. [+ en retratos de una época]

lunes, diciembre 15, 2008

tiempo de matanza-

  • “Si el cerdo volara, no habría ave que le ganara”
  • por garciaberciano-Hace frio.El invierno campa ya a sus anchas y con toda su crudeza. Han caído las primeras nevadas y, cuando no es la nieve, la lluvia empapa de humedad los días previos a la Navidad. Sin embargo, diciembre siempre tuvo un fin de semana especial. Era el fin de semana de "La Matanza"."A matanza do cocho". Antes de despuntar el alba, por las rendijas del sueño, oigo a mi abuela hablar camino de la cocina. Su interlocutor no dice nada, sólo se le escuchan pequeños grititos ahogados de alegría, con algún golpe añadido en las puertas, producto del alegre movimiento de su rabo. Es "Lolín", el perro pastor y acompañante inseparable de mi abuelo paterno cuyo misterio, después de muchos años, sobrevive en la familia Garcia-"Soutín": el día que Inocencio nos dejó para siempre, "Lolín" desapareció y nunca volvímos a saber nada más de él.Había llegado el día señalado. Mientras la abuela Elena prepara en la cocina baja el desayuno, Inocencio y tres de sus siete hijos han hecho ya los oportunos preparativos: han encendido el fuego para calentar el enorme "caldeiro" con agua que servirá para escaldar los dos "gochos" y, a resguardo del "cabanal" donde se guarda el carro que tiran las vacas, han puesto una mesa con cuchillos y raspadores, el banco del "sacrificio", así como han esparcido "a palla" por el suelo y recopilado potas y perolas para recoger la sangre que, mezclada con harina, servirán luego para elaborar las finas y sabrosas "filloas" (remedo berciano de las famosas y tan francesas "crepes) [+ en retratos de una época]

viernes, noviembre 21, 2008

un día de música-

  • SANTA CECILIA.
  • 22 de Noviembre... Santa Cecilia. por garciaberciano.
  • La monotonía de los otoños de mi infancia hacía, tal día como hoy, un alto en el camino. La chiquillería de los 60 esperaba ansiosa esta jornada en la que los músicos festejan a su patrona y se echan a la calle con sus mejores galas. La Villa ha contado, desde siempre, con unos músicos magníficos. La lista es larga y temo (por tanto, pido perdón por adelantado) que muchos nombres se me van a quedar en el tintero. Dejando volar la imaginación, veo todavía el andar pausado del maestro Serrano por la calle de Arén, con su bandurria debajo del brazo, camino del Mercantil para, con la paciencia debida, enseñar a sus alumnos el bello arte de la interpretación musical. Por la rendija de la memoria se me cuela, también, la tuna de Sindo, Chano, Paco el de la imprenta, Gelo y compañía recorriendo, majestuosos, las calles de la villa en el atardecer del día de Santa Cecilia, camino de la Colegiata, para participar en la única misa del año que se me pasaba como un suspiro. Después, nuevo pasacalles hasta la cena de hermandad en Pancho, una familia unida desde siempre a la música.Años después, llegarían otras iniciativas como los esfuerzos de Santiago y Carlos para darle vida a la banda de tambores y cornetas o los primeros balbuceos de la ya consolidada Escola de Gaitas. El Coro “San Valentín”, La Asociación Musical “Los Clásicos” y la Escuela de Música “Pedro Halffter” completan un panorama musical que para sí quisieran muchas poblaciones como la nuestra.[+ en retratos de una época]

sábado, noviembre 15, 2008

es tiempo de filandón-


A castaña no ourizo
eu ben che sei o que fai:
cando está verde, madura;
cando está madura cae.

Era un agradable paréntesis en el largo y tedioso otoño. Noviembre, habitualmente cubierto de lluvia, siempre daba un respiro a los habitantes de la Villa para poder celebrar el “magosto”.Una fiesta más bien de chiquillos y clases menos pudientes. Una excusa perfecta para que amigos o familiares se concentrasen alrededor del fuego para perpetuar una tradición alrededor de la castaña y que, con los años, se fue “enriqueciendo” primero con patatas, después con chorizos, pancetas, empanadas, etc. hasta convertirlo en la actualidad en un ritual en el que se han llegado a colar hasta intereses comerciales, partidistas e institucionales.Los historiadores de la gastronomía no terminan de ponerse de acuerdo: unos –los más- mantienen que los castaños fueron traídos a España por los Romanos; otros –por el contrario- creen que la castaña era consumida ya por las Tribus Druídicas que habitaban el Norte de la Península. Hay otros convencidos de que nuestro árbol emblemático procede de China; país donde, por cierto, los sotos de castaños se plantan siempre hacia el sol de Poniente –es decir, en dirección noroeste-, una ubicación que muchos entendidos en la materia consideran chocante para el buen desarrollo de los árboles salvo por que, con esa orientación, el castaño recibe los rayos del sol del atardecer; al parecer, un magnífico abono para este árbol peculiar.[+ en retratos de una época]

miércoles, octubre 22, 2008

RETRATOS DE UNA ÉPOCA-

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...-Venga, niño, al colegio, que son ya las tres...En la década de los años 60, la vida de la villa transcurría al compás de una bocina- sirena que inundaba los cuatro costados del valle cuatro veces al día: a las nueve de la mañana, a la una, las tres y las siete de la tarde: era el horario de entrada y salida de lo que todos los vecinos de aquella época hemos conocido siempre como “la fábrica”.“
  • ALMÍBARES Y CONSERVAS LEDO”.por garciaberciano.:/
  • Era “la industria” por antonomasia. Sus productos, junto a los vinos Palacio de Arganza, se vendían y eran apreciados por su calidad en diferentes puntos del país.La fábrica de “Ledo” era puesta siempre como ejemplo de industria ejemplar de la zona en una época en la que se inicia el principio del fin de un régimen económico autárquico que dejará paso a los llamados “planes de desarrollo” de los tecnócratas encabezados por López Rodó.La fábrica de “Ledo”, “Palacio de Arganza” y “Maderas Villafranca” (ésta última ubicada, por aquél entonces, en La Pedrera) eran la punta de lanza de la industria local.Mi curiosidad se dirigía, sobre todo, a la primera de las mencionadas (a la fábrica de “Ledo” ya que los entresijos de las otras dos los conocía mejor: "la bodega de Palacio de Arganza –me decía- será como la del señor Balbino Cobos pero más grande y Maderas como la carpintería del señor Joaquín" -padre de Quino Corona-, cercana a la sastrería de mi padre en la calle Gil y Carrasco)..[+ en miradas3-retratos de una época]

miércoles, octubre 01, 2008

Balada de otoño-

  • por garciaberciano.:/ Llueve, detrás de los cristales, llueve y llueve sobre los chopos medio deshojados, sobre los pardos tejados,sobre los campos, llueve. Pintaron de gris el cielo y el suelo se fue abrigando con hojas, se fue vistiendo de otoño. La tarde que se adormece parece un niño que el viento mece con su balada en otoño. Agostado ya el verano y con la vendimia recién terminada, la villa en la década de los 60 entraba ya en un letargo casi invernal. Lejos quedaban los jolgoriosos días del verano: las fiestas de San Fíz, Vilela, Viaríz y Villafranca; las interminables vueltas en bicicleta y juegos en la Plazoleta de Don Pío; las excursiones, con merienda incluida, hasta “Peñarrachada” o “La burra de Pelao”; las “propinas-saqueos” a familiares y amigos de casa... En definitiva: la vida volvía a la rutina.[+ en miradas3-retratos de una época]

sábado, septiembre 27, 2008

retratos de una época

  • Historias para no dormir. por garciaberciano.
  • SIEMPRE “CHICHO”.
    Acojonado… Yo estaba siempre acojonado. Recién traída la tele a la Villa, yo no me separaba del aparato, marca “Philco” ni a sol ni a sombra. Sólo lo pasaba realmente mal una vez a la semana, cuando los responsables de la televisión de los 60 no tuvieron otra idea –desde luego, idea inmejorable- que encargarle a Chicho Ibáñez Serrador la serie “Historias para no dormir”. No recuerdo exactamente el día que se emitía, lo que si recuerdo con toda claridad era el pánico que me producía aquella serie.
    En casa, con un silencio sepulcral, sin pestañear ni un instante ante la sucesión de imágenes en blanco y negro, con un imponente y enigmático Narciso Ibáñez Menta de protagonista, yo me iba encogiendo cada vez más sobre mi mismo al ver las historias que sucedían en la pantalla.
    Recuerdo con angustia y horror “El Asfalto”, un relato de Carlos Buiza en el que el protagonista se queda pegado en una mancha de alquitrán ante la indiferencia de la gente que pasaba a su lado. Una reflexión sobre la soledad del ser humano que considero difícil de superar. [+ en miradas3-retratos de una época]

jueves, septiembre 11, 2008

la víspera-

(dedicado a todos aquellos que siguen emocionándose con la visión de los Gigantes y el reiterado sonido del “trum-purrúm-pun-trún, ....palillos de madeira”). por garciaberciano.
  • “LA VÍSPERA”
    Salí pitando de la sastrería.... Había sido una larga espera.... Aunque hacía unos días los había visto mientras se hacían los últimos preparativos en San Nicolás, un año sin ver a los Gigantes por la calle era mucho, por lo que el nerviosismo iba en aumento conforme se acercaba la hora...
    Camino de San Nicolás, por la calle de Jesús Adrán, casi todos los 13 de Septiembre solía encontrarme (o ¿me hacía el encontradizo?) con Fausto Mauríz y un buen manojo de bombas -entre ellas, unas de “gran palenque”- que servían de aviso para anunciar la fiesta más esperada: El Cristo.
    Esa mañana, desde hora temprana, mi casa vivía ya un gran ajetreo... Mi madre, junto a alguna de mis tías, había madrugado más de lo habitual.... El olor que desprendía la cocina llenaba toda la casa... Una gran fuente de barro estaba ya en el fuego con el cordero traído de Viaríz... En otra cazuela, un par de pollos de corral, de aquellos de carne medio amarillenta y sabor intenso. Mi madre preparaba dos empanadas para llevarlas al horno de Quino junto a tres roscones y una pieza alargada de bizcocho que se convertiría posteriormente en un sabroso “brazo de gitano”... El arroz con leche ya estaba listo desde el día anterior. Yo me encargaría de ir a por los pasteles a la Plaza (el “impuesto revolucionario” por el recado era siempre el mismo: un “milhojas” no llegaba nunca a casa...). [+ en retratos de una época]

lunes, septiembre 01, 2008

retratos de una época-

  • PERDONES Y OLVIDOS. por garciaberciano.
  • Aunque mi abuelo Belarmino fue objeto de un doble intento de “paseillo” (falangistas primero… “escapaos” después), tuvo la suerte de que, en ambos casos, personas que lo conocían intercedieran por él y no terminase en una cuneta como desgraciadamente le ocurrió al abuelo de nuestro compañero de foro Vaserqno. Ahora, dice él, la ilusión de su madre es encontrar sus restos, rendirles tributo y enterrarlos en el nicho junto a ella.La Guerra Civil y sus terribles consecuencias siguen siendo objeto de una enorme controversia. Las historias personales continúan vivas en la mente de los familiares y amigos de los afectados como, por otra parte, era lógico suponer. Nadie puede olvidar la pérdida de un ser querido sin que un día, tarde o temprano, los viejos recuerdos afloren como una boya sumergida vuelve a flotar en el agua de forma inexorable y quieran saber, quieran conocer el destino de los suyos.Argumenta el escritor británico Paul Preston en su libro “El Gran Manipulador” : “Como quizás era de esperar –pese al “pacto del olvido” (durante la Transición)-, a los setenta años del inicio, la Guerra Civil española y sus secuelas han vuelto a ser motivo de amargas y enconadas discusiones. Los libros, los artículos, los documentales y las noticias sobre las excavaciones (en busca de fusilados) han molestado a mucha gente, y no solamente a los verdugos supervivientes y sus familiares. El malestar ha llegado por supuesto a los que todavía añoran al desaparecido dictador, pero se ha extendido también a algunos sectores de la sociedad más conscientes de los beneficios económicos del régimen de Franco que preocupados por sus costes humanos y morales”.[+ en retratos de una época]

miércoles, agosto 27, 2008

Garciaberciano desde los Pirineos-

  • LA SOMBRA DEL “MALLO GRAN”.
  • 26 de Agosto. Valle de Pineta. Pirineo de Huesca. Es media tarde. Una tormenta de fina lluvia está poniendo punto y final a una nueva y casi penúltima jornada de vacaciones. Una modesta y suave tormenta si la comparamos con las habituales en esta zona de alta montaña, en las que una interminable sucesión de rayos te iluminan por la noche la habitación con continuados resplandores que parecen producidos por flashes gigantescos acompañados de truenos que estremecen el alma y encogen el ánimo.Aquí, amigos, habitualmente cuando llueve…”jarrea” (en un segundo estás calado hasta los huesos) y cuando graniza… pues “pedrega” (trozos de hielo del tamaño de pelotas de ping-pong). Como diría mi abuela, “Todo es a lo Grande”, todo es bestial, digno de una tierra hermosa, de montañas enormes a las que todavía no se le han ido del todo las nieves de la pasada primavera, con gente hospitalaria, franca, noble y cariñosa.A la sombra del “Mallo Gran”, una enorme mole calcárea perteneciente al macizo del Monte Perdido -que para verlo completo te obliga a levantar la vista hasta que el cuello no da más de sí- mis sentimientos y pensamientos, esta tarde, me llevan, sin embargo, muy lejos: a esas tardes en la Villa en las que el sol se resiste a abandonar el valle del Burbia y el ánimo se levanta paseando por sus calles y disfrutando de la conversación con sus gentes. A estas alturas del mes de agosto, comienza ya el éxodo vacacional y el pulso cotidiano de la Villa comienza a recobrar la habitual normalidad, que sólo se romperá con la Fiesta del Cristo. Desde ésta mi tierra de adopción, la tarde me ha traído la “morriña” como compañera… una morriña de ausencia de las lejanas tierras del Bierzo, con sus tostados colores de finales de verano. [+ en retratos de una época]