jueves, marzo 12, 2009

Retratos de una época-

  • [...]En los últimos días de enero o a comienzos de febrero, antes que comenzasen las tareas agrícolas de la ya cercana primavera, en Viaríz, llegaba a las manos del abuelo Inocencio la alquitara para hacer el aguardiente.Todo un rito comunal que los vecinos se iban pasando unos a otros en los estertores del invierno para tener “carburante casero” el resto del año.Con la alquitara abierta y una buena base de “xarmento”, el abuelo vertía el “bullo” y los garrafones de vino precisos, sellando finalmente la pota con una mezcla, si no me falla la memoria, de agua, harina y “salvao”. Así, con la paciencia debida, comenzaban a caer “postura” tras “postura” de aquél exótico destilado en un laborioso trabajo al que Inocencio no le quitaba ojo como buen supervisor, durase el tiempo que durase toda la operación.El carácter explosivo de los resultados del alquimista de “Casa Soutín” lo puede constatar la siguiente anécdota que paso a relataros.[+ en miradas3-retratos de una época]