jueves, junio 01, 2006

OPINION


La fatalidad del hermano OSO.
Luis Manuel Prieto Gaztelumendi
En un paseo entre amigos la semana pasada por los montes de Bierzo en busca del amigo oso, en un día lluvioso, en ese encanto entre niebla y lluvia de primavera, cuando la fusión de la amistad y el bosque se unen en un único sentido y la mirada no para de moverse buscando el ansiado encuentro y poder plasmar en una de mis fotografías el instante tan bello que es ver con tus propios ojos un animal tan mítico, tan tímido y escurridizo y tan indefenso como es el hermano oso, entre carreteras, minas a cielo abierto y miles de pistas que no llegan a ningún lado, te preguntas si seremos capaces de poder mantener esta relación tan sutil entre el hombre y el oso, si estaremos a la altura de no romper ese hilo de seda que nos une entre nosotros y el hermano oso, si seremos responsables con su medio, si tendremos pasaporte para entrar en su bosque, si molestaremos a los susurros de su bosque, si los dioses nos dejaran verlo y sobre todo si seremos capaces de convivir, vivir y dejar vivir a nuestro hermano sin romper el hilo de seda + en miradas3-naturaleza y medio ambiente